
Entre mis tantos recuerdos, me encontré con uno que la verdad me hacía reír bastante, y es que aparte de Condorito y la familia Burrón (que por cierto no me gustaba para nada), estaba El mil chistes.
No se si Santillán Cián era la editorial o el dibujante, pero entre los chistes y las imagenes provocativas, a nosotros los otroras pubertos de secundaria, nos encendía la sangre.
Uno de los chistes que me hizo reír mucho, claro que hubo más, pero este es del que más me acuerdo, es este, es un poco largo, pero solo de visualizar el chiste, te da risa.
“Un tipo tenía ampollas en los pies y le dolían mucho, ya había ido con muchos doctores y no se las habían podido quitar.
Un día fue con un brujo, de esos de Catemaco, pues se lo habían recomendado, llegó con el y le platicó su problema de las ampollas.
El curandero le dijo: ‘Ah! muy fácil, el día doce a las doce de la noche con la luna llena vas a una casa, tocas la puerta y cuando te digan ¿quien es? tu dices: ampollitas en los pies y asunto arreglado, las ampollas te van a desaparecer y se se las vas a pasar a la persona de esa casa’.
Y así lo hizo el tipo, y efectivamente, el día 12 a las 12 tocó en una casa y sus ampollitas desaparecieron.
Estaba muy felíz de ya no tener ampollas.
Un día el señor se encontraba en su casa, de pronto alguien toca la puerta, el señor antes de preguntar quien era, volteó y vió que era día 12, vió el reloj y eran las 12, se asomó a la ventana y era luna llena, entonces pensó; ’si digo ¿quien es? me van a decir ampollitas en los pies y me las van a volver a pegar, mejor digo otra cosa’.
Y entonces dijo: ‘¿Que rollo?’ y le contestan : ‘Almorranas en el hoyo’”.
JAJAJAJAJAJAJA, la imagen me la encontré aquí.