No cabe duda que el susto lo ayudó a terminar lo que estaba haciendo, no pudo ser el lugar más indicado para semejante percance.Â
Un habitande de Christchurch en Nueva Zelanda, se pegó el susto de su vida cuando el auto chocó contra su casa expulsándolo de la taza del baño.
El vehÃculo debió ser estacionado con el freno de mano mal colocado, dijo La policÃa de Christchurch y que estaba estacionado en el lugar media hora antes y se deslizó por la calle hasta impactar contra la casa del ‘damnificado’.
JAJAJAJA, que buena historia, conste que real, no es falsa.



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