Despues de un viaje de nueve meses, la sonda Phoenix se posará en Marte el domingo para buscar hielo en el permafrost ártico del planeta rojo
También buscará indicios químicos de una potencial forma de vida primitiva.
La sonda despegó el 4 de agosto de 2007 y será la primera nave que se pose en el ártico marciano para una misión de tres meses.
Luego de recorrer 679 millones de kilómetros, la sonda entrará en la alta atmósfera de Marte el 25 de mayo hacia las 23:31 GMT.
Con una velocidad de 21,000 kilómetros por hora, el descenso será peligroso antes de posarse suavemente siete minutos después, a las 23:38 GMT, dijo a la prensa el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en Pasadena California donde se controla la misión.
El JPL no tendrá confirmación radial hasta las 23:53 GMT del descenso pues la señal necesita 15.3 minutos para recorrer a la velocidad de la luz, los 276 millones de kilómetros que separan el planeta rojo de nosotros en la Tierra.
Los científicos de la misión, califican el amartizaje final como “siete minutos de terror”.
Desde el comienzo de la exploración de Marte en los años 70’s, más de la mitad de las sondas enviadas al planeta, un 55%, no lograron posarse en él.
Al igual que en anteriores misiones, Phoenix hará uso de un escudo térmico para frenar la velocidad de entrada en la atmósfera marciana, y a continuación un paracaídas, especialmente diseñado para desplegarse a velocidades supersónicas, disminuirá su velocidad, luego unos retrocohetes ayudarán más aún a reducir la velocidad, para finalmente descender en la superfice marciana.
La región de exploración de la misión se llama Vastitas Borealis, ubicada en el llano circumpolar marciano que correspondería en la Tierra, al norte de Canadá.
Un minuto después de que confirme su llegada, Phoenix permanecerá en silencio radial para ahorrar energía de las baterías pues empezará el proceso de desplegar sus dos antenas solares, unos 20 minutos, luego, debe dejar reposar el polvo para evitar que manche los paneles solares.
La primera imagen de Phoenix enviada a la Tierra, será de las antenas solares deplegadas, esta imágen debería llegar a la Tierra dos horas después de amartizar.
Phoenix está dotada de instrumentos que analizarán la composición del permafrost, es capaz de detectar moléculas de carbón e hidrógeno, elementos necesarios para la vida.
La sonda también podría descubrir otros componentes químicos y determinar si una forma de vida primitiva fue o es todavía posible en Marte.
Dotado de una cámara, Phoenix desplegará un brazo articulado de 2.35 metros capaz de cavar en el suelo a una profundidad de un metro para buscar hielo. La sonda deberá trabajar en temperaturas de entre -73 y -33 grados Cetígrados.
El costo de esta misión es de 420 millones de dólares.
Más información de la misión en su sitio web, Phoenix mission, está en inglés.