Yo he matado al oso, pero esto si está k-bron.
Acusan a médico de matar un perro a puñaladas en conjunto cercano a la Universidad Libre

En la gráfica aparece frente a la entrada del conjunto reservado Portachuelo. Los vecinos del sector rechazaron la muerte del animal.
Indignados y consternados se encuentran los vecinos del conjunto reservado Portachuelo, ubicado cerca a la Universidad Libre, tras la muerte a puñaladas, del que se acusa a un médico.
‘Chocolate´, como se llamaba el perro, murió ayer por la mañana de una puñalada en el corazón. Según consta en el acta que escribió el vigilante de turno, a las 4:50 de la madrugada un inquilino del conjunto, identificado como Miguel Ángel Hernández Acendra (médico general), “llegó conduciendo un vehículo en estado de embriaguez y colisionó contra un borde de cemento, motivo por el que una de las llantas delanteras se reventó”.
El incidente alteró el ánimo del galeno. “En estado de embriaguez se montó por la barda del andén. Bajó enfurecido del auto, comenzó a decir cosas y a preguntar de quién eran los perros. Sentenció que los iba a matar”, reza el informe entregado a la administración del conjunto cerrado.
“Subió al apartamento y sacó un cuchillo. Luego lo desenfundó en´Chocolate´ que se encontraba echado en el suelo. El compañero Orlando Suárez vio el acto”, atestiguó Javier Leal, vigilante de turno, quien firmó el documento.
Tras cometer el acto, el médico se fue a dormir. El animal, en su desespero, recorrió varios metros hasta llegar a la vía principal que conduce a la Unilibre y allí cayó muerto.
La dueña
Andreína Carrillo, defensora de animales, recibió una llamada a las 6:00 de la mañana de su amiga Patricia Vargas (docente), quien le avisó de la muerte del perro.
Enseguida se comunicó con los vigilantes para preguntar por el animal y corroboró la trágica noticia. “No entiendo como una persona profesional comete este tipo de actos. Debo pensar que si hubiese encontrado a un adulto o un niño se había desquitado con ellos y estuviéramos lamentando una tragedia mayor”, aseguró la señora Carrillo.
Los habitantes del conjunto atestiguaron que el perro no era peligroso. Al contrario, se comportaba juguetón con los niños. “En el conjunto todos lo queríamos”.
‘Chocolate´ tenía tres años viviendo en Portachuelo. Andreina Carrillo tiene adoptados 30 perros más, que residen en diferentes sectores de la ciudad.
“Los animalitos que protejo y cuido están operados, vacunados, esterilizados y en buen estado de salud”. Agregó que a todos les compra el alimento. “Al medio día comen 15 y en la noche los restantes”.
Otra versión
Un amigo de Hernández Acendra, que pidió no revelar su identidad, aseguró que el médico regresaba de su trabajo cuando ocurrieron los hechos.
“El médico estrelló su carro contra el andén para no lesionar a los perros que estaban sobre la vía. Con el choque se ofuscó y al bajarse del vehículo uno de los animales lo mordió”.
Agregó que si atacó al can lo hizo para defenderse, pero no como un acto criminal. Aclaró que el implicado no estaba embriagado, como dijeron los vecinos. “Si hubiera estado borracho la Policía inmediatamente lo detiene. Lo que pasa es que sus ojos siempre están rojos por una enfermedad”.
Desmintió que el galeno hubiera subido a su apartamento para buscar un cuchillo. “Lo que el trajo fue la llave que le permitió soltar la copa de la llanta”.
El proceso
Andreína Carrillo recurrió a la Fiscalía General de la Nación para presentar una denuncia contra el médico. La querella fue recibida por las autoridades como daño en bien ajeno.
El médico
Trabajadores del área administrativa de Coomeva Uba Centro, confirmaron que Miguel Ángel Hernández Acendra labora como médico general.
No se pudo establecer comunicación con él porque tiene avalado un permiso para ausentarse. El implicado fue sacado de su apartamento por la Policía para evitar que los vecinos lo agredieran.
Tomado de La Opinión.
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